Publicidad:
La Coctelera

MEDIACION FAMILIAR


Mediación familiar: Actividad práctica destinada a facilitar un diálogo que permita redefinir y resolver los problemas de reorganización familiar, atribuyendo a los propios protagonistas del conflicto la toma de decisiones a su respecto. Proceso de cooperación tendiente a resolver un conflicto en que un tercero imparcial es invitado por los protagonistas para que los ayude a encontrar un acuerdo satisfactorio. Proceso de mediación que permite a los individuos disponer sobre su propio futuro procurando acuerdos homologables en cuanto a los efectos personales y patrimoniales de las relaciones de familia. Objetivo: Encuadrar el conflicto dentro de un proceso de cooperación procurando no disolver sino reorganizar la familia, posibilitando que las propias partes reglen sus relaciones futuras. Básicamente procura no tanto el acuerdo sino la colaboración a través del mismo. Son algunos supuestos de aplicación de la mediación familiar, además de la separación, el divorcio etc
http://www.youtube.com/watch?v=yf6GOwYTbzs

HISTORIA DE LA MEDIACIÓN.

La mediación es tan antigua como el conflicto, nació junto con la vida del hombre en sociedad. Lo que sucede es que hace algunas décadas apareció una nueva idea sobre la Mediación que emplea principios técnicos, conocimientos, habilidades del mediador, y normas éticas para su ejercicio.

En muchas culturas, las relaciones familiares y de parentesco han constituido un recurso de mediación muy importante, con la institución del jefe de familia o patriarca como figura respetada por las familias por su sabiduría y competencia para ayudar a resolver las desavenencias personales entre sus miembros. Grupos étnicos y religiosos han establecido históricamente sus propios sistemas alternativos para la resolución de desavenencias.

En la antigua China, la conciliación y la mediación fueron los principales recursos para resolver desavenencias. La mediación se sigue ejerciendo en la República Popular China a través de los comités populares de conciliación.

En Japón, país de rica tradición mediadora en sus leyes y costumbres, el líder de una población se transformaba en mediador para ayudar a sus miembros a resolver sus diferencias. Con el tiempo se aprobaron disposiciones legales para que los tribunales japoneses emplearan la conciliación de forma habitual.

En los Estados Unidos, los primeros cuáqueros ejercían tanto la mediación como el arbitraje para resolver sus desacuerdos comerciales, sin recurrir al litigio. No obstante, los antecedentes y modelos de mediación más conocidos en los Estados Unidos provienen de los procedimientos de resolución de desavenencias laborales industriales. Según Kressel y otros autores, algunos de los primeros escritos que proponían la adaptación de técnicas alternativas para resolver conflictos interpersonales se apoyaban precisamente en esos antecedentes. Aunque ya se había observado anteriormente, es a finales de la década de los 60 cuando la sociedad estadounidense expresa un gran interés por las formas alternativas de resolución de disputas, o "Alternative Dispute Resolutions" (ADR), es decir "mecanismos que intentan resolver disputas, principalmente al margen de los tribunales, o mediante medios no judiciales". Estudiosos del derecho como L. Fuller, F. Sander, Roger Fisher, todos ellos de la Harvard Law School, o el conocido autor Howard Raiffa, han contribuido notablemente a la formación del pensamiento teórico respecto a los procedimientos y aplicación de técnicas para la resolución de conflictos fuera de los tribunales.

La adaptación a Europa de un movimiento de ADR (Alternative Dispute Resolutions) semejante al estadounidense resultaba particularmente complejo por diversas razones, a excepción del Reino Unido, que es el país de la Unión Europea que por su afinidad cultural y jurídica con los Estados Unidos ha acogido con más intensidad las técnicas de ADR en áreas tan diversas como el derecho comercial, la responsabilidad médica o el derecho del deporte. En países como la República Federal de Alemania, que no se caracteriza especialmente por la cultura negocial, característica de los sistemas del common law, la utilización de la mediación se ha incrementado considerablemente en los últimos años, como un mecanismo de lo que se denomina Alternative in der Ziviljustiz, en materias tales como la resolución de conflictos que afectan al medio ambiente, derechos económicos, conflictos laborales, arrendamientos, disputas entre vecinos, o cuestiones que afectan a los consumidores.

En el mundo hispano americano existe una línea histórica de resolución alternativa de conflictos. Como ejemplo una de las más antiguas y sólidas instituciones populares: el "Tribunal de las Aguas", conocido también como Tribunal de la Vega de Valencia, España, que desde 1.239; esta integrado por un Jurado de Riegos encargado de dirimir los conflictos por el agua de riego entre los agricultores de las Comunidades de Regantes de las acequias que forman parte de él (Quart, Benàger i Faitanar, Tormos, Mislata, Mestalla, Favara, Rascanya y Rovella). El conjunto de estas acequias forman la denominada Vega de Valencia, sobre la que tiene jurisdicción el Tribunal. El Funcionamiento: El Tribunal es un tribunal consuetudinario. Está formado por un representante de cada una de las Comunidades de Regantes, ocho en total, denominados síndicos, y uno de ellos es elegido presidente por un tiempo indeterminado[1].

La resolución de conflictos interpersonales y comerciales entre miembros de un subgrupo con la asistencia de terceras personas respetadas del mismo grupo era una manera de conservar la independencia y establecer normas. Gremios comerciales, mercaderes, etc., sintieron la necesidad de resolver sus desavenencias sin la imposición de una autoridad externa, por lo que la mediación y hasta cierto punto el arbitraje representaban la fórmula idónea para preservar esa independencia.




[1] Tribunal de las Aguas de Valencia De Wikipedia, la enciclopedia libre. Web: http://es.wikipedia.org/wiki/Tribunal_de_las_Aguas_de_Valencia


LA MEDIACIÓN.

Entre las alternativas de resolución de conflictos, la mediación es la que más desarrollo ha tenido en los últimos 30 años, con indudable éxito. La significativa reducción de los costos legales, el ahorro de tiempo, la posibilidad de solventar cuestiones complejas, la confidencialidad del proceso, y la eliminación de incertidumbres, son algunas de las ventajas que han hecho que muchas compañías y firmas de abogados en los Estados Unidos, Iberoamérica, y Europa se interesen por la mediación[1].

La mediación es uno de los caminos alternativos para lograr una solución más rápida de los conflictos. ...“Se ha sostenido que es obligación de un Estado democrático y moderno, preocupado por el bienestar social, proveer de un servicio de justicia heterogénea. Y ello significa que el deber que tiene el Estado de tutelar los derechos amenazados de los ciudadanos no se satisface solamente con la organización de un Poder Judicial eficiente, probo, transparente, sino que exige que se ofrezca y apoye otras formas de resolución de conflictos que pueden resultar, de acuerdo con la naturaleza del conflicto, más efectivo y menos costoso en términos económicos, rápido en relación con el tiempo empleado en su solución, convenientes en cuanto pueda impedir la recurrencia del conflicto y socialmente mas valiosos en cuanto posibiliten y mejoren la relación futura de las partes”.[2]

Teniendo en cuenta que al contar con este método de resolución de conflicto, estamos contando con una riqueza que reside, precisamente, en que no hay mejor justicia que la de las partes; ellas serán quienes, con la inteligente dirección del mediador, construirán su propia solución.

En la Mediación, el mediador no actúa como juez ni tiene autoridad para imponer una decisión. Simplemente, conduce una audiencia cara a cara y utilizando técnicas especiales para escuchar, cuestionar, negociar y crear opiniones, ayuda a las partes a alcanzar su propia solución.

En cuanto técnica no adversarial, puede conceptuarse como una estrategia destinada a la resolución de conflictos, de la mejor manera posible y por la vía pacífica, mediante la negociación directa entre las partes involucradas en la controversia, eludiendo el litigio y favoreciendo la creatividad en busca de resoluciones posibles.

Se realiza con la intervención de un profesional capacitado al efecto: el mediador, que es un tercero neutral sin capacidad de decidir, en un ámbito de confidencialidad[3].

Además, la mediación fortalece los valores fundamentales de convivencia humana, de respeto, tolerancia, libertad y paz social; pudiendo ofrecer una vía expedita para lograr la vieja aspiración de "dar a cada uno lo suyo".




[1] Artículos Jurídicos en Derecho.com Título: La Mediación: una alternativa eficaz para resolver conflictos empresariales. Autor: Pedro Carulla Benítez, Abogado y Mediador, Consultor de Bartolomé & Briones Fecha: Marzo de 2001.-

[2] Álvarez, Gladys S. Higton; Desafíos actuales del movimiento de Resolución Alternativa de Conflictos” .- 1996 – d- 1022, Suplemento de Resolución de Conflictos (R.C.), a cargo de María Inés Burns. Pág. 5.-

[3] Cfr. Gorvein, Nilda S.: Divorcio y Mediación, Marcos Lerner Editora Córdoba, Colección de Derecho de Familia y Sociología Jurídica, Córdoba, 1994, pp. 81 y ss.


VENTAJAS DEL SISTEMA DE MEDIACIÓN.

Las ventajas y/o beneficios más importantes del sistema de mediación son los siguientes:

Desde el punto de vista de los abogados, las ventajas de estos métodos alternativos son innegables, pues aunque sus honorarios de asistencia o consejo sean a veces menores, los cobrará antes; además, su actividad se limita a unas pocas semanas, lo que permite multiplicar los casos en que interviene. La clientela se lo agradecerá y aumentará.

Las ventajas que ofrece la mediación varían generalmente en función de las necesidades e intereses de las partes.

El autor anglosajón Andrew Floyer Acland[1], Director de seminarios de la IDR Ltd (Europa) la primera compañía británica de mediaciones comerciales, destaca las siguientes ventajas de la mediación:

Flexible en cuanto a la formalidad: La mediación, según dicho autor, admite diversos grados de formalidad en función de la situación de las partes implicadas: formal, por ejemplo, para resolver una disputa entre dos hombres de negocios, o una compleja disputa sobre construcción; menos formal, como un método para discutir problemas conflictivos dentro de una organización; o incluso informal, como un medio cotidiano de afrontar los problemas de la gente.

Voluntaria: Las partes de una disputa entran en el proceso de mediación por propia decisión, determinan qué información revelan u ocultan, deciden si llegan a un acuerdo o no, y pueden retirarse en cualquier momento. Es decir, nadie tiene que aceptar una solución impuesta, y las partes son libres de no llegar a un acuerdo si creen que existe otra alternativa mejor.

Rápida: La mediación es un proceso mucho más rápido que un litigio judicial, pues el conflicto puede llegar a resolverse en cuestión de días y, en algunos casos, incluso de horas. Puede comenzar en cualquier momento, cuando los participantes acepten la mediación, y fijarse un calendario de sesiones a conveniencia de las partes.

Produce acuerdos creativos: Es absolutamente cierto, como expresa el autor, que mientras un tribunal decide quién gana y quién pierde, o un árbitro impone un acuerdo, la mediación cambia las reglas del juego. El mediador trabaja con las partes para generar todas las soluciones posibles, buscando arreglos creativos no sólo para solucionar el problema planteado, sino para que se mejoren las relaciones entre ellas.

Utiliza un lenguaje sencillo: No menos cierto que el mediador emplea un lenguaje simple que la gente puede entender y que les permite comunicarse. Una de las circunstancias que favorecen la mediación es precisamente cuando se debaten cuestiones técnicas muy complejas. Dejar momentáneamente de lado los papeles y pedir a las partes que expliquen lo que realmente desean.

Permite encontrar soluciones de "sentido común": La mediación no se limita a los precedentes legales, lo cual no quiere decir que no se tengan en cuenta. Permite que las partes ajusten sus distintas percepciones y sus reclamaciones de modo que resulten más realistas. En definitiva, la mediación trata de encontrar una solución que sea satisfactoria para ambas partes, evitando en todo caso que exista un perdedor.

Por último, como acertadamente señala Acland, como en cualquier otro proceso, se puede abusar del proceso de mediación. No obstante, según dicho autor, existen unos mecanismos de garantía:

Los participantes retienen el control de sus propios intereses y tienen libertad de retirarse sin conceder nada ni acordar nada, o sin menoscabar las alternativas con las que cuentan (arbitraje, proceso judicial,).

Los participantes pueden asesorarse legalmente antes de la mediación y durante el proceso. Es fundamental que los participantes en la mediación lleguen preparados y con autoridad suficiente para concertar un acuerdo inmediato.

El mediador es libre de retirarse del proceso si, por ejemplo, advierte que una de las partes no está actuando de buena fe.

En definitiva, las ventajas de la mediación son innumerables, y su utilización en nada menoscaba otras alternativas a las que las partes pueden acudir si así lo deciden.




[1] Artículos Jurídicos en Derecho.com Título: La Mediación: una alternativa eficaz para resolver conflictos empresariales. Autor: Pedro Carulla Benítez, Abogado y Mediador, Consultor de Bartolomé & Briones (pcarulla@bartolomebriones.com). Fecha: Marzo de 2001.


CLASES DE MEDIACIÓN

Con el ejercicio de la mediación se fue desarrollando especializaciones en diferentes materias con el propósito de brindar una mediación especializada tratando conflictos en diferentes áreas.

Podemos mencionar algunas clases o áreas en las que se desenvuelve la mediación:

Mediación anexa a los tribunales (Mediación Judicial): El diseño de su implantación deberá tener en cuenta algunos aspectos esenciales: tipos de causas en los que se incluirá, momento del proceso en el que se propondrá como recurso, carácter voluntario u obligatorio, perfil de los mediadores e inclusión de equipos interdisciplinarios, rol de los abogados en el proceso, revisión de los acuerdos por los jueces, regulación de los honorarios, establecimiento de normas éticas.

Mediación comunitaria: Es la que se aplica en la comunidad, entendiendo por tal al grupo específico de personas que suelen convivir en un área geográfica delimitada, que comparten una cultura común, están organizadas en torno a una estructura social y muestran cierta conciencia de su identidad como grupo. La comunidad debe incorporar los medios alternativos de resolución de conflictos no sólo como un modo de aligerar el peso de los tribunales sino como un método de participación cívica de compromiso de las partes. La aplicación de la mediación en el ámbito comunitario no significa la privatización de la justicia sino, más bien, tornarla pública nuevamente, sacándola de los espacios cristalizados donde muchas veces las personas son privadas de lo que les es propio. Concepto: Proceso que tiende a la resolución de conflictos que afectan la convivencia cotidiana: ruidos molestos, problemas con la basura, comportamiento agresivo de animales domésticos, relaciones de consorcio, pequeñas rencillas familiares, transacciones insatisfactorias entre proveedores y receptores de servicios. Se trata de cuestiones “menores” pero que pueden perturbar a cualquiera e, incluso, propiciar violencia futura. Cualquier conflicto que trascienda el ámbito de la comunidad misma o el conocimiento de los mediadores voluntarios debe ser derivado a las instancias pertinentes, siendo elemental para cualquier programa comunitario contar con la información necesaria para realizar adecuadamente estas derivaciones.

Mediación empresarial: Se utiliza en algunos de los siguientes casos: conciliación laboral, conflictos derivados del ejercicio de actividades comerciales, conflictos existentes en el seno de las organizaciones y empresas, franquicias, etc.

Mediación en conflictos públicos: Favorece la resolución de controversias en los casos de conflictos medioambientales, de planeamiento urbanístico, de desarrollo y asistencia social, de crisis institucionales, planificación tributaria, conflictos con organismos municipales, conflictos con vecinos, etc.

Mediación escolar: Promoción de técnicas y habilidades para la resolución alternativa de conflictos en el proceso educativo. Es apta para resolver divergencias entre estudiantes, conflictos institucionales, establecimiento de normas de convivencia, etc. Su origen se remonta a la década del 60 en los Estados Unidos, cuando diversos grupos religiosos y movimientos por la paz reconocieron la necesidad de enseñar a niños y jóvenes determinadas habilidades para la resolución de conflictos en forma no violenta, proceso que fue incorporado por los profesores en sus clases. Hacia 1981 se fundó un movimiento denominado Educadores para la Responsabilidad Social (Educators for Social Responsability), en el cual padres y educadores trataban de educar en la prevención de posibles conflictos nucleares. En el campo específicamente educativo surgió, hacia 1984, NAME (Asociación Nacional de Mediación en Educación), agrupación que actualmente cuenta con más de mil afiliados, entre miembros del profesorado y de la dirección de centros de enseñanza primaria, secundaria y universitaria e instituciones educativas, interesadas en trabajar con programas de resolución de conflictos. Este centro provee materiales para la mediación, publica boletines, realiza congresos, etc. A partir de allí aumentó el número de programas de mediación educativa y su práctica fue extendiéndose por todo el mundo. A través de este recurso se fomenta el diálogo, el aprendizaje cooperativo, la solución de controversias, la afirmación, el establecimiento de normas y fronteras en un marco democrático y participativo, la apertura y empatía, la comprensión y el manejo de la agresividad y la violencia, la promoción de modos de confrontación no violentos, la autocomposición de intereses por las partes que afrontan el conflicto, etc. Aspectos a considerar: 1) Los mediadores deben ostentar el mismo nivel que los protagonistas de la disputa: entre alumnos median alumnos; entre profesor y alumno, media un profesor y un alumno. 2) La participación en el proceso es voluntaria para ambas partes. 3) Los participantes pueden elegir el equipo de mediación, que en todos los casos debe aceptarlo. 4) Los asuntos tratados durante la sesión son completamente confidenciales. 5) La solución no se origina en el equipo mediador sino en las partes.

Mediación familiar: Actividad práctica destinada a facilitar un diálogo que permita redefinir y resolver los problemas de reorganización familiar, atribuyendo a los propios protagonistas del conflicto la toma de decisiones a su respecto. Proceso de cooperación tendiente a resolver un conflicto en que un tercero imparcial es invitado por los protagonistas para que los ayude a encontrar un acuerdo satisfactorio. Proceso de mediación que permite a los individuos disponer sobre su propio futuro procurando acuerdos homologables en cuanto a los efectos personales y patrimoniales de las relaciones de familia. Objetivo: Encuadrar el conflicto dentro de un proceso de cooperación procurando no disolver sino reorganizar la familia, posibilitando que las propias partes reglen sus relaciones futuras. Básicamente procura no tanto el acuerdo sino la colaboración a través del mismo. Son algunos supuestos de aplicación de la mediación familiar, además de la separación, el divorcio etc.
Mediación penal: Proceso formal en el que dos partes enfrentadas a causa de un determinado suceso (delito) deciden confrontar sus puntos de vista y buscar una solución libremente acordada a su conflicto con la ayuda de un tercero que actúa desde una posición, en principio neutral. Son las partes –víctima y victimario- las encargadas de encontrar una solución a su problema. La labor del mediador, que debe evitar hacer imposición alguna, se concretará en poner en relación y acompañar a estas personas a encontrar esa solución. La mediación, desde esta perspectiva, es considerada una medida de justicia restaurativa que parte de la toma de conciencia del acto delictivo por parte del autor, para dar un siguiente paso de responsabilización y reparación del daño causado, evitando además la estigmatización que puede resultar del procedimiento penal tradicional. Por otro lado, permite a la víctima participar activamente en el proceso: se le devuelve el conflicto ya que tiene la posibilidad de actuar por si misma, y no representada por el Ministerio Fiscal, quién, en cierto modo, le arrebata el conflicto haciendo del mismo una cuestión supra-personal.

DIFERENCIA ENTRE LA INTERVENCIÓN

La intervención judicial vendría a ser una disputa formal o sea un litigio, un combate ritual en lenguaje metafórico, en el que se desplegaran estrategias y tácticas, con un vencedor y un vencido como en la guerra.

En la última década, se esta operando una transformación que podría llegar a modificar esa cultura del litigio en una cultura cada vez mas inclinada a formas no adversariales de resolución de conflictos que contribuye a la pacificación social.

En los procesos judiciales no puede escogerse a la persona que ha de adoptar la decisión, no existe confidencialidad, la flexibilidad del proceso y la susceptibilidad a emplear tácticas es moderada, el control que ejerce el tribunal sobre las partes es elevado, las resoluciones son obligatorias y con un nivel de cumplimiento satisfactorio, y por último los costos del litigio no son gratuitos.

Por el contrario, la mediación ofrece la ventaja de no estar sujeta a las reglas y principios que rigen la controversia judicial; son los partícipes de la mediación quienes poseen autoridad para diseñar y aprobar la solución que les parezca más idónea a sus necesidades, expectativas e intereses, sin estar sujetos a precedentes anteriores.

Análisis comparativo

El Proceso Judicial

La Mediación.

No es voluntario.

Es voluntario.

No se elige al juez, es público.

Se elige al mediador, pudiendo ser Público o Privado

Es adversarial.

No adversarial.

Es formal.

Es informal pero con estructura.

Es costoso.

Si es pública es gratuita,

Si es privada es más económica.

Es de larga duración

Es de corta duración.

Se impone la solución.

Las partes logran la solución.

Hay ganadores y perdedores.

Sólo hay ganadores.

La demanda judicial resulta el camino más transitado y por supuesto, el más cómodo para una sistemática donde el derecho tiene respuestas para todo. Sin embargo, ésta es una opción falsa.

El problema se reduce al conflicto entre adversarios, por el cual no tendrán más posibilidades reales de conversar que en las audiencias judiciales.

Habitualmente los abogados se han acostumbrado a derivar hacia otros las soluciones (los Jueces), presentando nuestro caso como una cuestión de pretensiones, estas son el más claro ejemplo del viejo concepto que acuña al proceso judicial como un campo de batalla, donde el derecho lo obtiene quien mejor defiende sus intereses, aun cuando ellos no sean justos o razonables. Cada interviniente se posiciona en el juego de fuerzas que toma del derecho y no concibe abandonar el territorio logrado, esperando de la sentencia la consagración de una victoria eventual.

Hoy día se impone golpear el timón hacia otro rumbo. El norte se vislumbra asumiendo el conocimiento del conflicto en todos sus aspectos y dimensiones, revirtiendo la actitud del abogado que estudia el caso para someterlo al proceso.

Precisamente, se trata de considerar al litigio como la intervención quirúrgica en la atención de un enfermo: la decisión final más crítica, después de intentar otros caminos o tratamientos posibles.

El abogado es el primer comprometido en este sistema, despojando al conflicto de preconceptos que alimentan en quienes lo padecen la noción estricta de ventajas y poderes que el derecho otorga.

Una visión correcta del fenómeno que se avizora, lo explican algunos autores señalando que “la exaltación de lo individual, de confianza en el poder de la razón y en la conciencia del hombre, en su autodeterminación, esa fe en el voluntarismo inicial de lo subjetivo frente a toda finalidad externa, suponiendo que los fines son con exclusividad el resultado de expresiones libremente adoptadas, está en crisis. En este sentido no asombra que así como un momento se llegó a proclamar la muerte de Dios, en estos días se ha podido anunciar la muerte del hombre, suponiendo que es un mito la reivindicación del sujeto consciente”[1].




[1] Mario E. Chaumet, La Posmodernidad y las técnicas alternativas de resolución de Conflictos, La Ley, 1994-C.


DINÁMICA DE LA MEDIACIÓN.

“…La mediación puede llevarse a cabo en una o más audiencias de duración variable, tiempo que puede oscilar entre una o varias horas, a uno o varios días.

Normalmente, las partes se reúnen en sesiones conjuntas. Pueden o no utilizarse reuniones en privado (o por separado) con cada una de las partes. Habrá supuestos en que solamente se utilizarán reuniones privadas, comúnmente los mediadores llaman a estas reuniones privadas “Caucus”. Todo dependerá de cada mediador y de las circunstancias del caso y características de las partes.

Se ha considerado que la reunión o sesión privada debe realizarse cuando existan causas que justifiquen la interrupción del tratamiento conjunto de los temas del conflicto. En general, cuando se advierte estancamiento en el procedimiento o reticencia de las partes, se utiliza la sesión privada[1]…”

En las audiencias de mediación, el mediador actúa como un catalizador, son su destreza personal y su entrenamiento los que le permiten actuar sobre ambas partes ayudándolas a resolver la disputa, de una manera en que ambas "ganen" o consigan algo que quieran. El procedimiento probatorio y otros mecanismos formales, no se utilizan normalmente en mediación, pero el acuerdo alcanzado puede ser legalmente obligatorio si se plasma en forma de contrato[2].

Una vez terminado el proceso de mediación se Eliminación de todo tipo de anotaciones que el mediador o las partes realicen durante el desarrollo del proceso, pues su misión no es que sirvan de actas ni registro de lo actuado sino simplemente facilitar el desarrollo del proceso.




[1] Seminario taller Introductorio a la Mediación de Conflictos, a cargo de los abogados Hugo Fernández, Maria Cristina Lugo y el Licenciado Paulo Waimberg. Pág. 18

[2] Recorte de Internet titulado: En los zapatos del otro, una entrevista a la Dra. Gladys Stella Álvarez.


FUNCIÓN DEL MEDIADOR.

En la Mediación, el Mediador convoca a las partes que están en conflicto; busca conseguir que negocien de buena fe, evalúa el conflicto a fin de identificar los intereses de cada una de las partes, el mediador observa la disputa de forma objetiva, ayuda a crear y evaluar opciones distintas a las consideradas por las partes con anterioridad, facilita la comunicación entre ellas, actúa como un agente de la realidad ofreciendo a las partes una perspectiva independiente, genera alternativas y opciones, y alienta a las mismas a asumir los riesgos precisos para dejar atrás el conflicto, son pues tareas básicas que debe asumir el mediador si quiere que la mediación culmine con éxito.